¡Ay! Me duele la tripa…¡Ay! … Si este es tu caso, pero no consigues vomitar, ni tienes diarrea, es muy posible que tengas una indigestión, es una sensación vaga de malestar abdominal, que también suele incluir eructo, acidez gástrica, una sensación de llenura, distensión y náuseas…pero no siempre “rompe”.
Casi nunca una indigestión es un problema de salud grave, a no ser que venga acompañada de otros síntomas diferentes a los que hemos descrito. Puede desencadenarse por comer en exceso, o determinados alimentos que son más difíciles de digerir o por el exceso de bebidas alcohólicas, también puede venir por comer muy rápido.
Los antiácidos pueden aliviarla, pero lo mejor es seguir durante al menos 3 días una dieta blanda, que está pensada para que nuestro organismo no haga esfuerzos a la hora de digerir los alimentos, a la vez que es nutritiva. Lo más importante durante estos días es reponer los líquidos, no dejar de beber. Tu cuerpo tiene que reponer sales minerales y nutrientes, para ello es bueno tomar zumos, consomés, bebidas isotónicas, agua, té…
Entre los alimentos indicados en la dieta blanda si tienes diarrea están: consomés, cremas y sopas de cebolla, puré de patatas, sémola de arroz, arroz blanco, pechuga de pollo o pavo a la plancha, ternera a la plancha, tortilla francesa, pollo, pavo o jamón cocidos, manzanas, yogurt (preferiblemente blanco y azucarado) y carne de membrillo.
Una dieta blanda no astringente, es muy apropiada para hacer una limpieza de estómago.
