Escrito por Tendenzias

Principales diferencias entre gripe y resfriado

Los síntomas de la gripe y el resfriado común son muy parecidos y eso provoca que muchas personas tiendan a confundir ambos trastornos de forma muy frecuente. Saber si padecemos una u otra patología es importante pues en los dos casos estamos hablando de virus diferentes, aunque su tratamiento es el mismo.

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Los constipados o resfriados se originan por virus distintos como el rinovirus o el adenovirus, entre otros, sin embargo la gripe se ocasiona por uno sólo, el virus Influenza.

En general, la gripe viene acompañada de fiebre alta ( a partir de 38º) que empieza a manifestarse repentinamente y suele durar entre dos o tres días. Este es el síntoma que más suele preocuparnos, pero realmente se trata de un mecanismo de defensa que si no sobrepasa de tres o cuatro días no tiene por qué alarmarnos.

Con la gripe sentimos además malestar general, dolor de cabeza, dolor de garganta, problemas musculares o molestias en las articulaciones, goteo nasal o tos.

En el caso de los resfriados se pueden manifestar los mismos síntomas , eso sí, sin fiebre y con menos intensidad. Por ejemplo, algo muy característico de los catarros son los estornudos, que suelen ser más frecuentes, así como la congestión nasal o incluso la irritación ocular que también puede surgir al resfriarnos.

El virus de la gripe suele darse con más intensidad en los meses más fríos, es decir, de diciembre a febrero. Sin embargo,  los virus de los resfriados están presentes ya desde el otoño y duran hasta bien entrada la primavera.

Ambos trastornos no se pueden tratar con antibióticos porque los virus no desaparecen con este tratamiento. Esta es una de las coincidencias de ambas enfermedades, pero hay otra más, y es que son muy contagiosas. Por eso, si se tiene predisposición a padecerlas o hay niños pequeños en casa se puede recurrir a algún método de prevención eficaz como es el caso de la homeopatía.

Esta disciplina médica tiene tratamientos específicos para  los resfriados o la gripe, destacando en este caso Oscillococcinum, un medicamento homeopático al que se puede acudir tanto si ya se tienen los primeros síntomas como para prevenir y así pasar un invierno más tranquilo. Estos fármacos destacan porque no tienen efectos secundarios y porque los pueden tomar desde niños hasta todo tipo de adultos, es decir, personas polimedicadas, pacientes crónicos o mujeres embarazadas.