Escrito por Tendenzias

Cómo saber si necesito una reducción de estómago: Así es el proceso

La reducción de estómago o cirugía bariátrica está indicada para personas con obesidad mórbida pero, aún así, hay muchas otras cuestiones a tener en cuenta: cómo saber si necesito una reducción de estómago, en qué consiste dicha intervención, cuáles son los riesgos y beneficios de esta cirugía, etc.

Os contamos con detalle todo lo importante para que podáis tomar vuestra decisión y acercaros a hablar con un profesional que pueda hacer una valoración concreta y subjetiva de vuestro caso.

¿Qué es una reducción de estómago?

La reducción de estómago es una intervención quirúrgica que se lleva a cabo en pacientes que han intentado adelgazar por otros medios – dieta y ejercicio – y no han conseguido resultados beneficiosos o exitosos. Por tanto, es una de las alternativas finales cuando se requiere que el paciente disminuya considerablemente su peso corporal, ya que hay casos en los que adelgazar no es una mera cuestión de voluntad.

Para obtener una reducción de estómago hay diferentes procedimientos que se pueden llevar a cabo y que iremos viendo a lo largo del artículo. Señalaros que suele ser un tratamiento efectivo a largo plazo – siempre que el paciente continúe cuidándose y llevando unos hábitos de vida saludables – y mejora los problemas de salud asociados a dicha enfermedad.

Cómo saber si necesito una reducción de estómago

No todos los pacientes son aptos para una reducción de estómago, pues está indicada mayormente para personas que sufren de obesidad mórbida y han probado otros procedimientos sin obtener ningún éxito.

Ésta va a ser una de las razones a estudiar por los profesionales para seleccionar el tipo de tratamiento adecuado para cada paciente, conocer cuáles son las razones que han derivado en que el paciente sufra de un exceso de peso, cuáles son las dificultades para perderlo y se estudia el índice de masa corporal (IMC).

La clasificación de pacientes idóneos para este tipo de cirugía en base al IMC es:

  • Personas con 45 kg más del peso recomendado, lo que viene a ser un IMC de 40 o superior
  • Personas con enfermedad grave y que tienen un IMC de 35 o más, entendiendo por enfermedad grave patologías como diabetes tipo 2, patologías del hígado, problemas en la vesícula biliar, enfermedad cardíaca o apnea obstructiva del sueño, lesiones articulares, entre otras.

A pesar de que siempre hay que evaluar el caso por caso para tomar una decisión óptima, esta intervención suele estar indicada para una franja de edad que va entre los 18 años y los 60 años.

En qué consiste una reducción de estómago

En concreto, la reducción de estómago consiste en la división del estómago en dos partes mediante la colocación de unas grapas. Con esto, lo que se consigue es reducir la cavidad y se reduce la capacidad de almacenamiento a 28 gramos únicamente, aunque se procederá a aumentar un poco la capacidad con el tiempo.

Os podéis imaginar cómo la sensación de saciedad va a aparecer en seguida, lo que va a generar una rápida reducción de apetito e ingesta, al igual que las calorías que se van a absorber son menores.

Hay diferentes tipos de intervenciones para llevar a cabo una reducción de estómago, al igual que se puede realizar una cirugía abierta o se puede introducir un dispositivo mediante laparoscopia. Entre ambos tipos de intervención va a haber diferencias ya que la segunda opción se utiliza tecnología más avanzada que permite una recuperación más rápida, menos riesgos de infección al no abrir, es mínimamente invasiva y no deja cicatrices a la vista.

Beneficios de la reducción de estómago

El primero de los beneficios que uno obtiene de una intervención de reducción de estómago es la capacidad de perder de 4 a 9 kilos al mes durante el primer año. Es uno de los pasos más importantes para las personas con obesidad mórbida que llevan tiempo y mucho esfuerzo para poder perder o controlar el peso.

A su vez, profesionales y especialistas en cirugía de reducción de estómago afirman que en sólo los dos primeros años se puede llegar a perder hasta la mitad del sobrepeso, después, la pérdida de kilos será más lenta pero no por ello menos beneficiosa.

La pérdida de peso va a generar otro tipo de beneficios: mejor autoestima, mejoran los niveles de colesterol, la diabetes, movilidad, apnea del sueño, asma, tensión arterial, aumento de fertilidad, etc.

Riesgos de la reducción de estómago

Lo primero a tener en cuenta es que este tipo de intervención no es apta para las mujeres que estén embarazadas o en período de lactancia, tampoco se recomienda para personas con problemas de trastornos alimenticios ni problemas estomacales, siempre teniendo en cuenta que habrá que valorar el caso por caso.

Como en toda intervención hay riesgos, pero es importante tener en cuenta que a veces el riesgo de no operarse por todas las enfermedades que están asociadas a la obesidad mórbida es mayor que los riesgos de la intervención. Los riesgos a los que uno se enfrenta en este tipo de intervención son:

  • Infección
  • Lesiones en el aparato digestivo u otros órganos
  • Pérdida de masa ósea
  • Gastritis o úlcera de estómago
  • Filtraciones en la división del estómago
  • Vómitos por una ingesta excesiva para el nuevo estómago
  • Hemorragia o trombosis
  • Embolia
  • Nivel de glucosa en sangre bajo