Un estudio reciente elaborado con ratones sugiere que la exposición a largo plazo a la contaminación del aire puede ocasionar cambios físicos en el cerebro, así como problemas de aprendizaje, de memoria e incluso, depresión. Esto viene a sumarse a los efectos nocivos que la polución ejerce sobre el corazón y los pulmones. Los resultados sugieren que una exposición prolongada al aire contaminado puede tener efectos negativos visibles en.